sábado, 11 de septiembre de 2010

Campaña de Prevención de Violencia Intrafamilar, SERNAM

ANTECEDENTES DEL PROBLEMA


A lo largo de la historia, las mujeres y los niños han sido las víctimas más frecuentes de las agresiones dentro del seno familiar. En hogares donde hay mujeres maltratadas también suele haber niños maltratados. Hasta ahora, generalmente la mujer maltratada, ha soportado indefensa y en silencio los abusos de su compañero.
La violencia familiar suele estar escondida celosamente de la luz pública, en gran parte amparada por costumbres sociales y por normas religiosas que tradicionalmente han promulgado la subyugación de la mujer al hombre y los pequeños a sus progenitores.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud): la salud es "el perfecto estado de bienestar físico, mental y social, y la posibilidad para cualquier persona de aprovechar y desarrollar todas sus capacidades en el orden intelectual, cultural y espiritual".
Partiendo de esta definición, comprobamos que la sociedad pretende proteger los derechos humanos y trabajar en favor de la igualdad y que por tanto, debe enfrentarse a la violencia generalizada que directa o indirectamente afecta a una mayoría de la población: mujeres y menores.
La violencia no afecta sólo a las clases económicas y culturalmente débiles, sino a todos los grupos. No es fruto de ninguna enfermedad mental ni de ninguna adicción, sino de la consolidación de un sistema de poder y de relaciones sociales basado en la dominación y no en la igualdad entre ambos sexos. Actualmente el problema ha trascendido a la opinión pública. Las actuaciones promovidas desde diferentes corrientes han generado la necesidad de cambios en dicha situación. (http://html.rincondelvago.com/maltrato-a-mujeres_1.html)

¿QUÉ ES EL MALTRATO?


Una definición podría referirse a los malos tratos, como cualquier acto de agresión que recibe una mujer por parte de su marido, pareja o familiar, que tenga como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, incluyendo las amenazas de tales actos, la coacción o la privación de la libertad, tanto si se produce en la vida pública como en el ámbito privado. El maltrato a la mujer se puede clasificar de la siguiente forma:

Maltrato físico: Provoca daños en el cuerpo de la mujer, produciendo fracturas, heridas, contusiones, hematomas e, incluso, la muerte. Es el tipo de maltrato que deja secuelas físicas.
Se consideran malos tratos físicos:
Bofetadas y golpes. Quemaduras. Pellizcos, tirones de pelo y pinchazos. Empujones. Lanzamiento de objetos y uso de armas. Intento de asesinar, estrangular o provocar abortos.

Maltrato psicológico: Es aquel que produce desvalorización o sufrimiento en las mujeres. Esta es la violencia más difícil de delimitar, se refiere a conductas de humillación, amedrentamiento, humillación, etc. que persiguen la anulación de la autoestima de la víctima.
Se consideran malos tratos psicológicos:
Humillación intensa y continuada, ridiculizaciones. Amenazas de violencia física. Cambios de humor sin lógica y gritos. Desaprobación continua, descalificaciones. Aislamiento. Control y vigilancia de la mujer. Insistencia en considerar a la víctima tonta, estúpida e inútil. Destrucción de objetos con valor sentimental. Privación de las necesidades básicas como por ejemplo el alimento, el sueño, etc. Conductas verbales coercitivas como los insultos reiterados.

Maltrato sexual: Supone una relación sexual impuesta contra la voluntad de la mujer y / o un trato degradante de su sexo.
Se considera malos tratos sexuales:
Agresión, coacción. Abuso y forzamiento. Tocamientos. Inducción a la prostitución.
Si en esta relación se produce una penetración forzada, además de maltrato sexual, se considerara también agresión sexual.

Maltrato económico y material: se produce al excluir a la mujer del control de los recursos económicos; implica una destrucción o privación del sustento y / o de la propiedad.
Se considera maltrato económico:
Entrega de cantidades de dinero para el mantenimiento de las necesidades familiares. Destrozo de muebles, privación de vehículos. Impedimento o imposición de trabas a la vida laboral de la mujer. Acusación a la mujer de incompetencia por no saber administrar el dinero.

Maltrato social: se manifiesta en el insulto verbal delante de otras personas, así como en el control de las relaciones externas, esto es, con la familia, con las relaciones amistosas o con las llamadas telefónicas. Puede llegar un momento en el que la víctima se auto aísla para no enfurecer a quien la maltrata y no ponerse en evidencia delante de la gente.

Los episodios de malos tratos se producen en un ciclo de tres fases:
 Fase de tensión. En esta primera fase comienzan los insultos y las primeras demostraciones de violencia; el agresor manifiesta su hostilidad, pero no de manera extrema.
Fase de agresión. Se producen los comportamientos violentos graves en forma de abusos físicos, psicológicos, sexuales, materiales o sociales.
Fase de conciliación o de arrepentimiento. Tras la fase de agresión anteriormente mencionada, el agresor se arrepiente y promete que no volverá a ocurrir; algo que hace que las mujeres tarden en interrumpir la situación es que se van alternando periodos de afecto con periodos de violencia.